evolución logo-CRUZCAMPO

El logotipo: transición histórica.

El logotipo se define como un símbolo formado por imágenes o letras. Sirve para identificar una empresa, marca, institución o sociedad y las características que tienen relación con ellas. Lo importante de un logotipo es que cumpla los siguientes requisitos:

En primer lugar, que sea legible, independientemente del tamaño que usemos. Seguidamente, que podamos adaptarlo a diferentes escalas y formatos. En tercer lugar, que se pueda reproducir en cualquier material. También hay que tener en cuenta el impacto visual de manera que llame la atención a primera vista. Por último, el logotipo debería ser atemporal y único, diferenciándolo dentro de la competencia y con un diseño perdurable en el tiempo.

A lo largo del tiempo, los logotipos han ido evolucionando y lo que funcionaba hace unos años, hoy en día no es válido. A continuación, realizaremos una mirada retrospectiva mostrando las tendencias de las últimas décadas: En primer lugar, en los años treinta y cuarenta se lleva el principio de simplicidad. Posteriormente, en los cincuenta y sesenta estaba de moda la tipografía sans serif. En los setenta el espacio en negativo para dar más luz y espacio era lo que marcaba la diferencia. En el 2000, el 3D era el descubrimiento del momento.

logotipos - clubes fútbol

Logotipos minimalistas. Beneficios de ventas.

 

Muchas de las grandes marcas que se expanden por el mundo usan la técnica del restyling. Los logotipos tienen que respetar las líneas de la identidad corporativa de una marca. No obstante, las tendencias cambian en función de los beneficios de ventas de un producto, o de cómo penetre en la mente del consumidor.

Actualmente, la simplificación es la clave del éxito. Así pues, el minimalismo está a la orden del día en los diseños de logotipo. Hay que tener en cuenta los formatos en los que se va a plasmar la imagen de tu empresa y la cantidad de recursos que trae consigo. A modo de ejemplo, los clubes de fútbol Atlético de Madrid y Juventud evolucionan sus logos. Primeramente, eliminan colores para que la impresión requiera menos costes de producción. Por consecuente, las líneas de sus logotipos son mucho más cuidadas, creando un efecto visual más estético y sofisticado.

En definitiva,  cuanto más años transcurren en la historia, menos elementos gráficos se representan en un logotipo y, como consecuencia se obtendrá una imagen más elegante.

Y tú, ¿optas por el diseño minimalista o prefieres el estilo rococó?